jueves, 5 de marzo de 2009

Me

Es difícil, la profundidad de cada palabra es un aguijón en cada frase clavada por sobre preguntas, metáforas, imágenes y a veces también espejos de ilusión, amor, odio, mil veces cayendo en humanidad de versos, hay guías sonoras que juegan con el humor, la pelotudez y la fuerte fuerza de una niña mujer, aquella que lleva en su alma la lírica enjuiciada por el mundo pero más que nada su sal dolorida, ansiosa, espasmódica. Hay abstracción, conocimiento, ignorancia y una oscuridad personal que decanta levemente en sus manos prestas a traspasar expresividad conmovedora, maldita, lanzadora mental del universo, su yo, súper yo y ello. Allá en el cielo hay alguien que oye a la rebelde, melancólica y tierna del quehacer natural de la que adora escribir, porque eso es lo que sabe, lo mejor, lo que saca de la panza y dice: dale por allí esta tu salida, la libertad de ser tu misma siempre.